1. Ponga ambas propuestas sobre el mismo alcance
Verifique que incluyan las mismas actividades, áreas y entregables. Una cotización puede parecer más económica simplemente porque omite partidas que la otra sí considera.
2. Compare cantidades y unidades
Revise si los metrados son consistentes y si los precios están expresados por la misma unidad. Cantidades demasiado bajas pueden trasladar el costo hacia adicionales posteriores.
3. Lea las especificaciones
No es lo mismo cotizar “piso” que definir marca de referencia, formato, precio objetivo, adhesivo y alcance de instalación. La claridad de especificaciones reduce interpretaciones.
4. Identifique exclusiones
Transporte, equipos, ensayos, diseños, licencias, acometidas, administración, imprevistos o impuestos pueden estar tratados de forma distinta. Una comparación útil debe incluirlos o separarlos de manera explícita.
5. Revise plazo y capacidad de ejecución
Un precio atractivo pierde valor si el plazo no es realista o el contratista no cuenta con equipo y organización suficientes. Solicite programación, responsables y experiencia aplicable.
6. Analice forma de pago y garantías
Anticipos, cortes, retenciones, amortización, garantías y condiciones de cierre afectan el riesgo financiero del propietario. No compare únicamente el valor final.
Una matriz comparativa simple de alcance, cantidades, especificaciones, exclusiones, plazo y condiciones contractuales suele revelar diferencias que el valor total oculta.